Programa Social

Se tiene posibilidad de organizar un Programa Social cuya puesta en marcha dependerá del número de registrados en el mismo antes del comienzo del Congreso.

Primer día

El primer día, por la tarde, visita al Monasterio de Piedra. El Monasterio de Piedra (Comunidad de Calatayud, Zaragoza, España), fue fundado en 1194 por trece monjes cistercienses venidos del Monasterio de Poblet, en el antiguo castillo de Piedra Vieja y junto al Río Piedra. Fue dedicado a Santa María de la Blanca y se catalogó como Monumento Nacional el 16 de febrero de 1983. El lugar en el que se ubica el inmueble fue declarado como Sitio Histórico el 28 de diciembre de 1945.

El río Piedra forma, al pasar por las inmediaciones del monasterio, un paraje de gran belleza paisajística, con muchas cascadas de agua que se dividen en innumerables hilos de agua o chorreras, siendo la cascada de la Cola del Caballo, con más de 50 m., la de mayor altura e interés. Unos senderos debidamente señalizados conducen por todo el parque, a lo largo de unos 5 km, a todos los sitios de interés del mismo.

Estas cascadas están formadas por la disolución de las calizas y la posterior precipitación de las mismas la cual ocurre al disminuir el caudal, con lo que la caliza disuelta va depositándose en capas sucesivas por las que discurre el agua formando innumerables saltos. Se trata de un fenómeno cárstico originado por las ligeras fluctuaciones en el propio caudal del río.

El parque también cuenta con varias grutas, descubiertas por el fundador del parque. Allí también se encuentra el llamado Lago Espejo. Recientemente, se pueden presenciar en las inmediaciones del parque espectáculos con aves, entre las que se encuentran lechuzas, águilas, buitres, búhos y alimoches.


Segundo día

El segundo día se podrá organizar una excursión de día completo al monasterio de San Juan de la Peña y la ciudad de Jaca en el pirineo. En pleno Pirineo Aragonés se encuentra el espectacular espacio del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel, y entre sus elementos más sobresalientes descuella el Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, joya de la época medieval.

Las edificaciones conservadas, tan sólo una parte de las que existieron, son excelentes testimonios de las sucesivas formas artísticas en las diversas épocas en que este singular centro tuvo vida. Destacan especialmente los siglos del románico (XI al XIII) con notabilísimas muestras de arquitectura, pintura y sobre todo de la escultura. El conjunto histórico-artístico de San Juan de la Peña se completa con el Monasterio Nuevo, del siglo XVII, y con las iglesias de San Caprasio y de Santa María en la cercana localidad de Santa Cruz de la Serós, ambas también del periodo románico.

Todos estos componentes, de enorme atractivo por sí mismos, han sido mejorados hoy en día con los nuevos y modernos Centros de Interpretación del Reino de Aragón y del Monasterio de San Juan de la Peña, espacios arquitectónicos revitalizados en el siglo XXI, que conviven en perfecta armonía con los monumentos de San Juan de la Peña.

Por otro lado, en la ciudad turística de Jaca, que fue la capital del Reino de Aragón hasta 1097, visitaremos lugares como la catedral románica (construido en el siglo XI), o la ciudadela, una fortaleza del siglo XVI.


Tercer día

El tercer día estará dedicado a visitar la ciudad de Zaragoza. Fundamentalmente los monumentos cercanos a la plaza del Pilar y el castillo de la Aljafería.

Zaragoza es cruce de caminos, lugar de encuentro.Hoy viven cerca de 700.000 habitantes, más de la mitad de los que hay en Aragón.Te abre las puertas una ciudad moderna y cómoda, bañada por el Ebro y sus afluentes, el Huerva y el Gállego. Una ciudad con mucha historia que contar.

Zaragoza ofrece a sus visitantes un rico patrimonio histórico-artístico, fruto de sus más de dos mil años de historia. Iberos, romanos, musulmanes, judíos y cristianos han dejado huella de su paso por la capital, haciéndola merecedora del título de Ciudad de las Cuatro Culturas.

Aunque las primeras noticias de la ciudad nos hablan de un asentamiento ibérico llamado Salduie o Salduba, el núcleo inicial de la actual ciudad de Zaragoza fue una colonia creada por los romanos, en el año 24 a.C., para los veteranos del ejército, llamada Caesar Augusta. A este origen se debe el trazado urbanístico del casco antiguo y su primer perímetro, el denominado Coso. De los romanos quedan las murallas, el Teatro Romano, el Puerto Fluvial y las Termas Públicas.

En el siglo VIII se convirtió en un centro musulmán importante llamado Medina Albaida Sarakosta. Los Banu Qasi, procedentes de Lleida, la convirtieron en capital de su reino taifa, ya que fue la capital de la Marca Superior de Al-Andalus y cuyo mejor testimonio es La Aljafería, el Palacio de La Alegría, hoy sede de las Cortes de Aragón. En el año 1118 Alfonso I el Batallador la conquistó y la convirtió en la capital del reino de Aragón.

El arte mudéjar llenó de sencillez y estrellas las torres de las iglesias de la Magdalena, San Pablo, San Gil y San Miguel, el Torreón de la Zuda y el muro de la Catedral de La Seo. En ésta caben todos los estilos: románico, gótico, renacentista y barroco. Hay otra joya barroca: la Basílica del Pilar.

En el siglo XV se incorporaron a la ciudad los arrabales de labradores de San Pablo y de pescadores de las Tenerías. Durante el reinado de Fernando el Católico se fundó la universidad.

Con el siglo XVI, llega el esplendor, se construye la Lonja, la iglesia de Santa Engracia, las Casas de los Morlanes, de la Mestranza, los palacios de los Condes de Morata, de Argillo, de Armijo, el de Sástago y el Patio de la Infanta. En el siglo XVIII, al perder Aragón sus fueros por los decretos de Nueva Planta, la ciudad dejó de ser sede de importantes instituciones del reino de Aragón.

Durante la guerra de la Independencia, 1808-1814, Zaragoza resistió el asedio de las tropas francesas. A finales del siglo XIX se convirtió en el foco de una fuerte inmigración rural atraída por el reciente proceso de industrialización de la ciudad.

Luego vendrán la profunda reforma urbanística de los siglos XIX y XX y la modernización del siglo XXI. A todo esto hay que añadir otras iglesias y museos, plazas que recuerdan avatares históricos como la heroica resistencia frente a los franceses de Los Sitios o el monumento al Justicia, figura típicamente aragonesa.

Tal profusión monumental no hace sino poner de relieve el papel fundamental de Zaragoza en la historia de España. En el año 2008 Zaragoza fue la sede de la exposición internacional cuyo eje temático fue Agua y desarrollo sostenible. La celebración, que duró de 93 días, dejó también su huella en la ciudad, con elementos como el Puente del Tercer Milenio, el Pabellón Puente o la Torre del Agua.

El bus turístico permite subir y bajar con el mismo billete. Hay dieciséis paradas que se reparten por toda la ciudad. La primera en la calle Don Jaime, junto a la Plaza del Pilar, la última al otro lado del Ebro para ofrecer una bella estampa de la ciudad. Luego, con atravesar el puente de Piedra se llega al sitio de comienzo.

Para hacer compras, una buena zona es la Plaza de Paraíso desde donde se puede acceder al Paseo de las Damas plagado de propuestas, Independencia, Sagasta o La Plaza San Miguel, donde vivió algún tiempo Goya en una casa que sigue en pie. También se pueden visitar los nuevos centros comerciales de Puerto Venecia y Plaza.

Se puede visitar el Parque Grande con su Jardín Botánico, el paseo de San Sebastián y un par de museos. Cerca, la Romareda y el Auditorio. Se puede visitar el Paraninfo de la Universidad o la Puerta del Carmen, una de las entradas a la ciudad del siglo XVIII y símbolo de la resistencia zaragozana durante los Sitios.